31 marzo 2006

El artista y su karma

Como algunos ya sabrán, los viernes chez Dharma suelen ser de estos llenos de recomendaciones culturales, mucho jazz acompañado de grappamiel y deditos pa arriba.
Venía escribiendo y juntando información para tales fines, hasta que me topé con este artículo, una historia o dos, de esas que conozco bien. (Ups... me di cuenta que no funciona el link así que lo pueden buscar en montevideo.com.uy como "Historias Mínimas. Talento y dignidad")
Pensé en mandarle a este autor, Federico Roca, mi opinión personal, que no difiere mucho de la suya en realidad, vía mail, pero me di cuenta que se venía largo y que un tipo que ni sabe quién soy probablemente pase por alto un mail kilométrico, así que decidí publicar mi experiencia personal aquí, que es donde puedo hacer lo que se me cante... y cantar lo que se me venga a la mente, sin importar la extensión.
Así que el mail a Federico tendrá la extensión que tiene una invitación a leer este post, que además me gustaría compartir con ustedes, querubines, que deambulan por esta casa y asumen el riesgo de zambullirse en estas letras.

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De este artículo, un párrafo en particular quedó danzando en mi mente:
"Pero claro, ¿cómo se hace en este país para no traicionar la verdadera vocación con un trabajo de oficina? Y lo digo sin desmerecer en lo más mínimo a los trabajos de oficina. Es un tema complicado. No digo que no se pueda, pero es realmente difícil, agotador y, muchas veces, frustrante ser artista en Uruguay."

Creo que busqué excusas... y no las encontré. Pero encontré la línea cronológica de acontecimientos que me tiene donde estoy ahora.

Mis padres son docentes, ambos de algo relacionado con la biología. Crecí rodeada de libros con diagramas de disecciones, de trabajos sobre la explotación sostenible y sustentable, de Mundo Científico y National Geographic, y miraba a Jacques Cousteau en el canal 10. De hecho ya sabía toda la historia de cómo nacen los bebés, porque a temprana edad, mi madre me encajó un libro con dibujos, descripciones y explicaciones. No, no era un libro infantil, era el que ella usaba para dar clases de 6to de Medicina del preparatorio.
Agreguemos a esto que mi madre es hija de médico, y mi padre hijo de mormones, y en consecuencia, rabiosamente ateo, insistentemente cientista. Oh sí! Veo que ya van entendiendo...
Por lo tanto, y como es de suponerse, estaba en mi sangre y en mis genes que terminaría estudiando biología. No hay mucha vuelta que darle.

Pero otro factor punzó en mi cabecita y corazón en los años cruciales de mi infancia y adolescencia. Mi padre nos despertaba los domingos a las 8am, a mi hermana y a mí, con el helicóptero de Pink Floyd en The Wall, o Simpatía por el Demonio de los Stones, o incluso (y adoro este tema) Lazy de Deep Purple.
Los domingos eran días de limpieza general de la casa. Así que durante todo el día, mi padre iba cambiando los discos de vinilo, pasaba por Muddy Waters (primer concierto al que asistí en mi vida por cierto), John Mayall, Vangelis, ZZ Top, óperas como Carmen o La Boheme, y muchos etcéteras, mientras lavábamos los pisos o pasábamos cera en los muebles.

¿A dónde voy con este raconto? Pues, el día que sigilosamente introduje el tema de dedicarme al canto como primera actividad y dejar la Facultad de Ciencias, mi padre hizo una mueca de desaprobación que enfatizó con la consagrada frase: "Hacé lo que quieras". Claro que todos sabemos que esta frase significa en realidad: "No estoy para nada de acuerdo y es más, estoy completamente en contra, pero voy a dejar que hagas el intento sólo para poder decir que te lo dije, y que yo sabía qué iba a pasar cuando todo te salga mal." Mi padre aún hoy considera que cantar es mi actividad "extra", a pesar de que aparentemente lo sorprendí cuando me vio en la Zitarrosa. (Y no es secreto para nadie que en el fondo, él abriga la esperanza de que regrese a la actividad académica con la cabeza gacha).

Y lo intenté con exclusividad durante un par de años. Fueron años difíciles... pasé hambre real, y el orgullo me previno de comentar nada a mis padres.
En aquel momento, cobraba 200 pesos por toque (sip, uruguayos), y tenía suerte si cantaba 4 veces por mes. Y me refiero al 2000... ¿Y saben qué? Hoy los dueños de los pubs y boliches, de los restaurantes onda Café Bolero, o Don Trigo, no pagan más de 500 pesos. Porque no tienen por qué pagar más, de lo desvalorizada que está nuestra actividad. Me enteré por ciertas fuentes que por ejemplo, La Celeste (compuesta por músicos que admiro realmente), cobraba hace como un año o dos, 500 pé cada uno. Si los dueños de los boliches de la Ciudad Vieja pueden tener montruos como los Ibarburu por tan irrisorio precio, ¿qué necesidad de contratar a una bandita de nombre desconocido, con músicos anónimos? Y si lo hacen, obviamente, nunca podrías aspirar a un caché más o menos decente. Y si no te pagan el flete, los 200 pesos que yo cobraba, y que sólo una vez pude subir a 400, se van en el taxi que tenés que tomarte, de ida y de vuelta, para llevar y traer los instrumentos, o pagarle la nafta a un amigo que tiene auto.

Es inevitable concluir lo que Melchor usa como muletilla: "Al final nosotros pagamos por tocar, de la fisura que tenemos de estar en el escenario."
Y esto era lo que les decía el otro día cuando hablaba de emputecerme en las jam. Porque canto gratis, pagándome las grappamiel, lo cual obviamente es contraproducente, ya que al cantarles gratis, ¿qué necesidad de pagar para escucharme tienen? Pero si no lo hago, entonces sí estaría en problemas, conmigo misma, porque es una necesidad física el cantar. El cuerpo lo pide. Incluso canté en la Sala Zitarrosa y, sin dar muchos detalles, con bastante producción detrás y todo, y no cobré ni un peso, porque las ganancias de los conciertos tuvieron que usarse para pagar la producción. Ridículo, ¿no? Y eso que sigo diciendo que estuvo bien, porque lo hicimos, al menos el espectáculo salió, y al menos lo vio una sala entera.

Hace aproximadamente 12 años que se me despertó esta veta artística que además trajo consigo el gusto por otros artes, que de vez en cuando profundizo de alguna manera. Sin embargo, la opinión general del común denominador es la que comentaba Federico en su artículo, y la que veo en mi padre a diario: el arte no es una carrera, no es considerado un verdadero trabajo.
Federico decía, "En Uruguay, por ejemplo, un artista no puede jubilarse de artista." Y en la mayoría de los casos es cierto, aunque hay un proyecto para los músicos, músicos graduados de la Escuela de Música y los que salen de la Escuela de Comedia Musical. Sin duda, es un proyecto esperanzador, pero un proceso extremadamente lento.

Lo más notable del asunto, que comentaba con Perro hoy mismo, es que, como bien me dijo él, que estuvo aquí 20 días y no necesitó que nadie se lo contara, el Uruguay es un país lleno de artistas, repleto. Hay más procesos artísticos en desarrollo en este paisito, que en muchos países del primer mundo. Desde hace unos 5 años, está siendo el boom de las bandas de rock de joven. Si solamente miramos el carnaval, que le da laburo a cientos de artistas, nadie podría negar la calidad del producto carnavalístico que venimos viendo estos últimos años, y que se ha ido profesionalizando asombrosamente. Sólo hay que ver por ejemplo, las menciones a la escenografía. ¿Pensaron algunos de estos escenógrafos en que aquí en Uruguay podrían jubilarse de esto? Y no, seguramente se jubilen de carpinteros... porque es lo que más se le parece a lo que hacen. Piensen ahora en el diseñador de los disfraces. Y sí... seguramente termine jubilándose de sastre, modisto o de cualquier otra profesión que tuvo que ejercer paralelamente a sus diseños. Conozco uno de esos diseñadores con mención de carnaval, que en el día normal, es uno de los paramédicos de una emergencia móvil. Quizás es el que te tomó la presión el día que te desmayaste insolado, o que te llevó al hospital cuando te quebraste una falange jugando al fútbol, o que te recogió del piso después de ese accidente de tránsito.

Pero hay artistas que insisten desde la humildad, buscan, se revuelven, se sacrifican y lo logran. ¿Cuánto tiempo y lucha le hicieron falta a Rada o Jaime Roos, para poner los ejemplos clásicos uruguayos, para que les dieran bola? Mateo tuvo que morirse para formar parte de los ilustres uruguayos que la gente siempre recuerda. Sin ir más lejos, Gardel tuvo que mantener su nacionalidad en el misterio y eligió Buenos Aires para hacer carrera. Horacio Quiroga y Delmira Agustini, aunque no lo hicieron con ese propósito, tuvieron que suicidarse para generar la curiosidad que generaron por ser leídos, ya desde la tumba.
Y también hay parlanchines con suerte, los "Artistas", con mayúscula, que poseen un ego más grande que su talento y una puntería increíble para dar en el blanco con poco esfuerzo, por más de que su calidad de entrega al arte no sea tan comprometida, tan real, tan seria.

Y aquí es cuando surgen mis excusas. Porque me falló la persistencia, o la voluntad, o la esperanza, y me busqué un trabajo de esos reconocidos. Y no sé si es perder la dignidad, o resignarse, pero lo cierto es que el trabajo "de oficina" es lo que me da techo y comida, me permite darme ciertos lujos como comprarme 2 o 3 CD por mes sin sentir que voy a tener que dejar de comer durante una semana si lo hago, o ir al teatro, o comprar una botella de grappamiel entera para consumir en casa cuando me siento a mirar por la ventana.
Pero componer, tocar la guitarra, tener ensayos, grabar, tocar en vivo, todas esas cosas, veo que poco a poco están siendo dejadas en un segundo lugar, porque este trabajo de oficina me acapara el tiempo y la energía.
Cuando me tomaron en este laburo, mi padre dijo que ahora tendría que dejar de tener actividades extra. A esto le respondí que ese trabajo de oficina era justamente la actividad extra. Y lo cierto es que que me ha ido comiendo mi vida, la vida que quiero hacer, porque hay que comer, hay que tener un techo y pagar un teléfono, y el agua, y la electricidad, y el gas, y vestirte, y pagar un alquiler, y tener una sociedad médica porque si algún día te estás por morir, estaría bueno que alguien intentara hacer algún intento mínimo por salvarte, o pagar el jarabe para la tos cuando estás engripado, como estoy yo desde hace una semana prácticamente.

Hay que meterle igualmente duro en otros países. Viví en Mallorca y Francia, y viajé a Suecia, y Chile. La mayoría de estos viajes supusieron generar deudas que aún intento terminar de pagar, o me los pude costear gracias a mi trabajo de oficina. Tuve chances de quedarme en Suecia haciendo música exclusivamente, pero mi familia me necesitaba en Montevideo, con mi hermana embarazada por segunda vez, y la crisis económica en su momento más dramático en Uruguay, y sentí que tenía que estar con ellos.
Conozco personas que lo lograron en otros países, casi con el mismo esfuerzo que venían haciendo aquí, en Uruguay, sólo que con un resultado mucho más inmediato, contante y sonante. El respeto por el arte es distinto en esos otros países, quizás porque la necesidad de comida no es tan urgente.

Anoche me sugirieron que aprovechara el viaje a México que ya armé para julio, para escribir muchas de las cosas que escribo cuando viajo, y las venda como un artículo o varios en alguna publicación. Sin contar el hecho de que dudo de la calidad de mis escritos como para darles un valor comercial, ya de antemano adiviné lo imposible de hacer esto aquí. Las publicaciones uruguayas no reciben colaboradores tan fácilmente, y mucho menos si estas colaboraciones implican tener que pagar. Esto parece ser más sencillo en otros países, donde las letras amigas suelen ser bien recibidas, y aunque tengas que moverte de la misma manera, al menos cuando al fin lo consigues, sientes que valió la pena el esfuerzo.

Y es así, el Uruguay mata el arte de a poquito, lo sofoca, lo restringe a la órbita de los pasatiempos de fin de semana, y no es el único país que lo hace. Es vergonzoso que antes supiéramos ser la Suiza de América, y Montevideo, Capital Cultural de América Latina, cuna de arquitectos, escultores, escritores, y en el presente, un artista de alma tenga que remar constantemente como desesperado para que el agua no le pase del cuello y lo sumerja para siempre. Sin tener en cuenta que remar en este paisito, implica en el 90% de los casos, que si salís a flote, con un botecito más o menos decente, todos alrededor intentarán hundirte, porque no es posible que lo consigas y ellos no.

Esta es mi excusa también, y lo que encuentro de válido para darle para adelante al aquellos que lograron que sobreviviera su arte, aunque sea en otros países, de la misma manera que aquellos que como yo, optaron por esperar que la cosa mejore en el futuro, y que con una base un poco más sólida, pueda surgir la obra maestra sin apuro, sin emparcharlo en la urgencia de sacarle guita porque sino mañana me cortan la luz. Quizás la segunda es una decisión más cobarde, es cierto, es muy posible que así lo sea. Pero es loable si en el proceso uno no hace trueque con sus valores, sus pasiones.
Esa es al menos mi apuesta, aunque nunca dejo de pensar en nuevas formas, nuevas posibilidades. Además, dicen por ahí que la esperanza es la útima luz en extinguirse en cualquier apagón...

(Dedicado a los que se la jugaron por la vocación artística sin importar los sacrificios como Azazel, Perro, Tom, Anémona, Leónidas, Tramontana - casi, casi, basta el empujón -, Mar, Adrenaline, Gabriel, Fabián, Andrés, Willy, Wilmer, Gibreel, Ary, Buby, Julio, Adrián, Frank, Edy, Horacio, Fernie, Cucho, Antón, Tato, Nacho, Piojo, Ale, Edel, Ynda, Leo, Bernardo, Zé, Alvaro, Roberto, Rodrigo, Gerónimo x 2, Seba, Alvaro, y tantos, tantos que aún son anónimos pero que algún día van a llegar)

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Posdatas de viernes
- Un dedassssoooo pa arriba de viernes otoñal para Anémona, que deja todo y se va a Europa a darle rienda suelta a las letras. Y para eso, la convencí de que inaugurara blog. Mucha suerte flaca!!!
- Tengo inquilinos emplumados viviendo en el agujero del extractor nuevamente. Pensé que vendrían recién en primavera pero esta mañana me dieron los buenos días con sus pio-pios. Se debe haber corrido la bola de que en mi casa no pagan alquiler.
- El 1 de abril, Lorenzo, mi sobrino más chico, cumple 3 añitos. Nada, se me cae la baba por adelantado...
- Ah! Y aprovecho para decirles que el Festival de Jazz de La Pedrera será el 13 y 14 de Abril y que más les vale que los vea ahí. Se vienen unos músicos brasileños entre otros que usted no puede, no debe dejar de escuchar!!!
Que pasen un extraordinario fin de semana. Pórtense mal. (^_^)

27 marzo 2006

Engripada

No se equivoquen. No desaparecí. Quise dejar el Perfil XX un tiempo en primera plana, un poco para destacar el cierre del ciclo de perfiles. Pero además, coincidentemente, el trabajo me engulló la semana pasada. He hecho maratones de 13 horas diarias, que finalizaron con los restos de mi cuerpito desparramándose en la cama a altas horas de la madrugada.
Y claro está, cuando bajé la tensión el sábado, sucedió lo inevitable: vino la gripe.

Es así que desde el sábado estoy tosiendo cada 4 palabras (en promedio), me lloran los ojos, me duelen hasta los párpados, y por supuesto, todos estos síntomas impiden que pueda dormir, porque simplemente no encuentro acomodo.
En este momento es a la vez un alivio y una tortura el vivir sola. Alivio porque no estaría perturbando el sueño de nadie con mis arranques de tos, tortura porque es horrible sentirse mal y no tener a nadie que te apapache.

Igual recibí un par de visitas, de esas "a prueba de balas", y como era de esperarse, me la he pasado mirando películas entre sueños y delirios febriles, aunque la fiebre no llegó a 38 Celsius esta vez. Igual esta temperatura corporal sabe molestar lo suficiente como para que me cueste fijar la vista en un libro, y de hecho, pospuse la redacción de este post hasta que una ducha me permitió aclarar la mente un poquitín.

El sábado, "The Mirror Mask", fantasía animada de una estética increíble. La historia es sencilla, pero lo que se ve... bueno, si les gusta la fantasía, les va a gustar esto segurito. En español recibió el nombre de "La máscara de los sueños". Como siempre, las traducciones provocan mi desconcierto. Supongo que "La máscara-espejo" no es un título que venda lo suficiente.

Por supuesto que en el cable me comí 20 mil películas más. El domingo agarré con Azazel una película empezada llena de estrellas de Hollywood, visiblemente de los 90', que se centraba en la editorial de un diario neoyorquino y, por lo que pudimos suponer, relataba un día entero en ese lugar. No me pregunten título o actores. Fue imposible saberlo, y la revista del cable parecía ignorar esta película también.

Pero en la madrugada del lunes, cuando el sueño se resistía tercamente, vi "Antes del atardecer" enterita... y en este caso, la segunda parte no llega a la brillantez de la primera, pero te sumerge igual es ese escenario parisino. Utiliza una descripción de los personajes mediante el parlamento de tal manera, que miles de mujeres, en el rango de los 15 a los 50 años, pretenden identificarse de alguna manera con la protagonista femenina. Mientras que por su parte, miles de hombres, justamente en ese mismo rango, pretenden ocultar o minimizar la presencia de alguna de las características del personaje masculino en ellos, con éxito relativo. De cualquier forma, es una apuesta exitosa, lograr que un diálogo entre dos personas, sin sangre, sin acción, sin explosiones, sin prácticamente nada de música ambiental, excepto al final, sin grandes secretos, ni grandes fortunas, ni terribles desgracias, sin extraterrestres, pueda mantenerte enganchado durante todos esos minutos. Más allá de la historia de amor, creo que apuesta más a mostrar seres humanos auténticos, o que se reconocen a sí mismos con sus defectos, y los aceptan, los asumen, y no pretenden parecer mejores de lo que son, al menos no por mucho tiempo.

El médico me dio hoy 48 horas de reposo, o sea que mañana será otro día de encierro. Es posible que mi fastidio llegue a niveles astronómicos para entonces, pero sobreviviré.

Al menos el clima me da razones para quedarme en casa... Recién caída la noche, la lluvia llegó nuevamente, mansa y agradable, ideal para mirar a las gotitas perseguirse en los vidrios de mis ventanas.

Ustedes que pueden, salgan a chapotear un poco, o disfrutar del aire cargado de olor a tierra mojada.

24 marzo 2006

Memoria de elefante

  • A la rambla con Bizcoch(os) (Se fue de joda con los amigos a El baile Moderno)
  • Negrita Cursiva (¿Será por falta de inspiración?)
  • Una adicta, Cafeinómana incurable (Pasa que se mudaron, ella y sucon tacones altos, a Sinécdoque de mí)
  • Lumpen musical (Jor sólo cerró un ciclo más, pero dejó muy buena música)
  • Arte Intermedio (La OnomatopeYolandia calcinó sus neuronas y las dejó en punto muerto. Pero sabemos que se sigue moviendo por inercia)
  • Sueños en vigilia de Gibreel (Y uno abriga en el fondo la esperanza de que sólo haya tomado un respiro, pero que va a volver)
  • Fuck you Gatito! (Hizo un amague, volvió, sacudió la mano, y se borró del todo... bueno, eso dice él)
  • ¿Dónde estás Lean? (El último acontecimiento de su vida detuvo el tiempo, y está muy bien!)
  • Según Arguello, Alguien Miente (Lado B) (Nadie sabe... es de esos que no pueden marchar y les cuesta volver... El Lado A también ha sufrido un abandono)
  • La flaca viajera (La falca se olvidó de su contraseña! Es la falca... sin más!)
  • Elso arrinconado (Otro ciclo cerradito, pero todavía ahí)
  • 17 marzo 2006

    Perfil XX - Viernes en la noche (Last but not least)

    El Hot Club se había mudado de la Alianza Francesa a la Taberna del Sol y fui lo antes posible a visitar el lugar. Caí en esa noche de invierno, un poco intimidada por ir sola a un lugar donde normalmente se lleva compañía, otro poco fascinada por el evento.

    Al entrar por la puerta vidriada percibí dos cosas. La primera es que el lugar hervía de personas absolutamente concentradas en la música. O sea que nadie miraba demasiado a la puerta por donde se entra o sale. La segunda es que allá en el fondo del local, una casa antigua muy bien reciclada, habían armado una especie de living con un estante de libros al lado. Me resultó ideal la idea de llegar, instalarte a leer un libro y escuchar el jazz en vivo de los eternos músicos del Hot.
    Así que volví a ese lugar todos los viernes, religiosamente, bastante temprano como para poder disponer del rinconcito ese y tomar grappamiel para alivianar el frío de esas noches de invierno.

    Poco a poco fui conociendo a los asiduos del lugar. Los dueños de la Taberna del Sol son los mismos de La Estacada, donde solía ir a escuchar jazz en vivo los jueves después de los ensayos, hasta que cerraron. Recuerdo que en ese lugar tuve mi primer experiencia con el vino tannat, una noche en la que Sebastián y yo terminamos saliendo del lugar medio en pedo, y comimos arroz con huevo duro mirando una película de Kubrick que agarramos empezada (lo cual saben que es una gran dificultad si uno quiere entender lo que está viendo).

    Al cabo de algunos meses, ya podía reconocer a la fauna autóctona de la Taberna, y de hecho había inaugurado una cierta forma de relacionamiento con algunos de ellos. Me reencontré con ese profesor de matemáticas de la universidad, Jorge, que corrigió mi primer examen de educación terciaria, con una nota que rozó el suficiente, sólo que por debajo. Del odio pasé a la amistad luego de que en un casamiento, de esos que juntan a dispares personas de este Montevideo, nos hayamos descubierto en sendos estados alcohólicos poco decorosos. Con Jorge y Gustavo (otro de esos ingenieros matemáticos ululantes), nos instalábamos en el living del fondo a disfrutar la música, tomar vino y grappamiel y comentar los libros recientemente leídos, además de nuestras pasiones musicales, Jorge desde el punto de vista histórico, yo desde el punto de vista del estilo y el jeito, y Luis, desde el lado más filosófico.
    A nuestras tertulias espontáneas se fueron sumando otros, muchos de ellos músicos con los cuáles alguna vez había compartido algún proyecto.

    Pero lo principal de estas noches del Hot Club es el jazz, claro está.
    Y el jazz del Hot Club tiene un sonido muy particular. Primeramente, no vale tocar bajo. Es decir, el volúmen de la música es bastante alto y eso implica que mientras dure la jam, hay poco espacio o posibilidades de conversación en un tono normal. Es cuestión de tomarlo o dejarlo. Mientras se está tocando, sólo hay un reinado posible, y es el de la música y la adrenalina que esta genera.
    Quienes interpretan los standards y nuevas versiones de cualquiera de esos temas que el conocedor de jazz sabe hasta en qué página del Real Book se encuentran, en su mayoría peinan canas, y se los ve rejuvenecer con cada nota que tocan. Esto hace que la textura de la música sea una mezcla de añejos y verdes. El virtuosismo cuasi gimnástico de algunos de estos músicos es más que notable durante los instantes de imporvisación, a veces llegando al abuso en la cantidad de notas en un mismo compás, pero sin dejar de lado la sustancia, lo esencial, lo eterno y perdurable de las canciones, a cuyas melodías siempre se vuelve al finalizar el tema, en un reconocimiento a la creatividad, sea al creador, como a la obra.

    Recuerdo que me intimidaba verlos ahí adelante, imporvisando sobre Beautiful Love o Misty, y pensaba en qué pasaría si les pidiera alguna noche el poder cantar algo. Pero mis pensamientos no salían nunca más allá de la órbita de mi mente, porque el sólo imaginar compartir el mismo instante musical con esos monstruos, que vienen tocando hace más de 20 años, me daba algo más que vergüenza. Alguna vez Martín Cruz, un excelente baterista de mi generación, me había comentado haber sentido lo mismo cuando los veía en La Alianza Francesa. Me comentó que él se sentaba en primera o segunda fila, pero nunca se animaba a preguntar siquiera si él podía tocar, hasta que un día, luego de bastantes meses de frecuentar el lugar, le ofrecieron unos momentos con la batería, por decirlo de alguna manera... También me dijo que le sudaba hasta el apellido en ese momento, pero que una vez tocando, toda esa adrenalina pudo enfocarse en el fin del encuentro, el jazz.

    Una noche, la había llegado a mi quinta Pobre Marino que ya circulaba alegremente por mis venas, causando cosquilleos, cuando terminaban de tocar un standard y el público aplaudía con aullidos y todo. Desde las teclas, Ricardo León miraba alrededor buscando músicos con quienes hacer la rotación en el escenario, y alguien me señaló (no recuerdo quién), hasta el fondo, hasta el living, donde yo me regocijaba segundos antes en una euforia musical.
    Al toque alguien dijo: "Dale, cantá!!!"
    Como bien digo desde entonces, por el hecho de no hacerme rogar cuando me piden que cante, "me emputecí" en el acto, cosa que en un estado más sobrio no creo que hubiese pasado, y fui hacia adelante a tomar el micrófono que siempre estuvo ahí para los que tocan vientos y esta vez amplificaría mi voz. Al pasar entre las mesas ví la expresión de Jorge, y entendí que me había vendido, que este momento era enteramente su culpa. Pero como estaba tan mielizada, no atiné a concentrarme mucho en él. El corazón me latía acelerado y fuerte, y me hizo recordar la centrifugadora de mis padres, que suele hacer una especie de danza cuando está en funcionamiento. Pero el privilegio más grande fue el ver quienes serían mis acompañantes, Ricardo León, Alvaro Pacello, Labrada (el padre), Chichito Cabral y quien me hizo entrega del micrófono, Horacio "Bocho" Pintos, fundador del Hot Club.

    El Bocho es uno de esos fenómenos, cuya voluntad y talento se hacen ahora más evidentes. Fundó el Hot Club, como les venía diciendo, hace 50 añitos ya, cuando él era un joven saxofonista con un swing muy particular. Con el paso de los años, que son muchos, créanme, ha perdido el sentido del oído. Tanto es así, que si no tiene su aparatito detrás de la oreja, no puede escuchar las conversaciones normales. Incluso así, todos le hablan mirándolo de frente, para que pueda observar los movimientos de los labios, o bien al oído y fuerte. Aún así sigue tocando su saxo...
    La anécdota más maravillosa que me incita a hablarles de él, es que en uno de estos viernes, cuando las fusiones jazzísticas estaban acaparando el ambiente, decidieron darle paso en la jam. El Bocho no pudo empezar a tocar, pues no había captado el ritmo, no entendía muy bien donde estaban las tierras, los compases, y sabe que muchas veces se sale de trempo totalmente, así que esperó. Esperó el solo de la guitarra, y el de otro saxofonista, y mientras lo hacía, se sentó en una silla al lado del teclado, y puso su mano directamente sobre el aparato hasta que pudo incorporar el tempo en sus pies. Cuando lo tuvo seguro, arrancó su solo. Y obviamente, como era de esperarse, nos dio a todos una buena lección. Me conmovió muchísimo.
    Horacio es muy querido y respetado en el ambiente, y por supuesto, seguirá siendo miembro y presidente del Hot Club hasta que las velas ardan y se consuman, cosa que espero que nunca pase.

    Pero volviendo a esa noche, había que elegir un tema y mientras pensaba en las infinitas posibilidades, sentía que mis piernas temblaban a más no poder. Sin embargo, ahí se me ocurrió que la bossa nova sería una buena elección para variar el clima que se había estado generando.
    - "Wave" - le dije a Ricardo.
    - ¿En qué tono? - Me preguntó.
    - En el que esté. -

    Ahí sellé mi pacto, el interno y personal con el jazz. Ya lo tenía bastante presente, pero creo que no fue hasta esa noche, en la que asumí mi vicio concientemente.

    Esta noche lluviosa, si bien menos fría que aquella primera noche, y ya con bastantes intervenciones en las jams de los viernes, se me hace que la Pobre Marino me espera en la esquina de Durazno y Jackson, donde ahora hay que descender hasta el sótano, y quien sabe, tal vez me emputezca... Dicen que compraron nuevos equipos y un micrófono para las voces...


    Disfruten del finde.

    (Cuando SEA grande QUIERO seguir VIVIENDO EL JAZZ)

    15 marzo 2006

    Adoraciones Primera Parte

    Sin palabras. Es música. Eso. Simplemente...
    Estos últimos días me he fusionado con la música como quién se aferra a un salvavidas en el medio del océano. No es que necesite un salvavidas tan urgentemente. Sí necesitaba reencontrarme conmigo, un poco, con lo que me apasiona.
    Esta vez la cuestión se tiró para el lado acidongo de Gilles Peterson y Saint Germain, con intervenciones chilloutescas de Postishead, DJ Set y Zero 7.

    Pero hay algunos otros, algunas músicas que reinciden siempre y otras que necesitan resurgir. Por ejemplo, la mía, o la voz interna que se muere por salir con nuevos bríos.

    Y así aprovecho para empezar a aceptar el desafío de Claudia de que cuente las 6 cosas que adoro.

    Esta es una de ellas. Lo que me mueve el piso con tremenda fuerza. Ya alguna vez habré nombrado al MO (Musical Orgasm) como una constante en mi vida. Es imposible que consiga reproducir estas inexplicables sensaciones que me invaden cuando siento que las notas nacen de mi garganta, impulsadas por mi aliento, o cuando la vibración de un instrumento tocando invade el ambiente, penetra mis oídos y se cuela dentro mío de alguna forma fantástica como si desbordara miel. Un orgasmo como este no se puede conseguir por otros medios.

    Y ha generado tal dependencia en mí, que el no sentirlo por un tiempo me pone realmente de mal humor, me cambia el carácter, me deprime, me genera un agudo síndrome de abstinencia. Alguna vez, antes de la existencia de esta Quinta Pata, escribí luego de un concierto que soy yo en la medida que pueda estar en un escenario o en un estudio dejándome ser, desdoblándome. No poder hacerlo es agonizar, es no ser nada, es dejar de ser quien soy. Si suena extremadamente pasional es porque lo es. No pretendo ocultarlo.

    Es asunto es que a veces me vence la haraganería. Me dejé estar el año pasado con la consecuencia de que al finalizar el 2005, miré hacia atrás y no encontré ningún paso determinante, ninguna acción que me haya llevado realmente hacia adelante en este terreno. El tiempo es rebelde para esas cosas. Así que decidí que este año esto no volvería a pasar. Por lo menos un paso, un primer paso, ya está programado y con fecha y todo.

    Es por eso que también dediqué estos últimos días a armarme. Armarme de coraje, de proyectos, de músicos e ideas, armarme de piel a huesos y concretar algunos de mis delirios ambulantes con respecto a la música.

    No prometo nada, las promesas son palabras... Prefiero las notas esta vez. Supongo que ellas son mi brújula en todo esto, mi salvavidas, mi soporte. Sólo tengo que dejarme guiar y colocar un paso tras otro en la dirección que ellas indiquen.
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    Y ya que estamos, una recomendación más, esta vez no de libros y cine, sino de un concierto que vale la pena.
    SERGIO FERNANDEZ TRIO
    “A ORILLAS DEL JAZZ”
    Junto al cuarteto de cuerdas LUIS PASQUET
    Sábado 25 de marzo en el Teatro Solís a las 21.00 hrs.

    Imagino que las entradas andarán en red UTS y en el Solís mismo, y que deben rondar las 3 cifras. Considérenlo una inversión para el alma. (^_^)

    07 marzo 2006

    "No hay recetas para el amor"

    Compartía mis impresiones con el Sensei de la SabituRRía Popular sobre este clásico de la literatura que recién ahora ha caído en mis manos. "Como agua para chocolate" de la escritora Laura Esquivel.
    - ¿Tú crees que existe una receta? - Me preguntó.
    Y la verdad, no creo que exista una fórmula, y si hay una receta, debe ser una de esas que varía día a día. Y quién mejor para decirlo que alguien que experimenta cada vez que puede en lo concerniente al arte culinario. Ahora tendría que ver si puedo aprovechar este talento en la vida... Pero esa es otra historia.

    Este libro es mi primer recomendación de hoy, quizás, porque no sólo aborda esta temática desde el punto de vista de una realidad fantástica, sino porque contiene miles de detalles culturales, históricos y cotidianos del México de principios del siglo XX.

    Muchos exponentes de nuestra literatura latinoamericana han hecho esto mismo, bajo la bandera del realismo mágico, pero pocos han tenido ese touch conmigo, esa química. Siempre consideré que esta literatura caía en un estatismo insufrible, donde todo es descriptivo, todos son cuadros pintados, sin movimiento, sin acción real.

    En esta ocasión en particular, tengo que desdecirme, y solamente disfrutar de la lectura.

    Es cierto, no será el mejor libro que hayas leído en tu vida. Sin embargo, tampoco hay recetas para escribir un libro, o una historia, o para la vida. Cada cual sigue su impulso, y de él pueden salir atrocidades, es cierto, pero qué increíble, cuando de él nace la magia.

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    Siguiendo con las recomendaciones que tenía medio abandonadas...

    ¿Han tenido la ocasión de ver la peli "Ray"?
    Existe una versión extendida en DVD donde se agregaron muchas escenas que en la edición para cine fueron omitidas. Muchas de ellas son canciones y filmaciones de la época.
    Provoca levantarse del asiento y decir chapeau! No hay nada mejor que una buena biografía, contada de manera exquisita.

    Lo sé, no es un estreno. Generalmente no veo estrenos. Simplemente espero que pase la furia inicial para tener una mirada más objetiva del producto. Creo que me funciona. Claro que el día que estrenen La Era de Hielo II, voy a estar ahí sentada al toque. Pero esa es una excepción que tiene que existir para que la regla tenga validez, ¿no?

    Y hay más en clave de MO:

    - Tori Amos - Little Earthquakes
    - Antonio Carlos Jobim - en Minas ao Vivo (etiqueta negra pa este)
    - Pat Metheny and Charlie Haden - Beyond the Missouri Sky
    - Laura Fygi - Dream a Little Dream of Me
    - Ruben Blades - Y Seis del Solar
    - Dave Holland Quintet - Prime Directive
    - Jacky Terrasson - Smile
    - Al di Meola plays Piazzola
    - Dave Brubeck - Jazz Moods

    Disfuten la buena música, el séptimo arte, y una copita de grappamiel en estas noches fresquitas de un Montevideo cada vez más otoñal.

    04 marzo 2006

    Aguas de Março

    Noche de viernes... El otoño se aproxima... Bonito vendaval el de esta noche. Viento, lluvia incansable, ramas volando...

    E' pau e pedra è o fim do caminho è o resto de toco è um poco sozinho
    è um caco de vidro è a vida è o sol è a noite è a morte è o laco è o anzol
    E' peroba do campo è o nò da madeira cainga candeia è o matinta pereira
    E' madeira de vento tombo na ribanceira è o misterio profundo è o queira nao queira
    E' o vento ventando è o fim da ladeira è a viga è o vao festa da cumieira
    è a chuva chovendo è conversa ribeira das aguas de março è o fim da canceira
    è o pe è o chao è a marcha estradeira passarinho na mao pedra de antiradeira
    E' uma ave no ceu è uma ave no chao è um regato uma ponte è um pedaco de pao
    E' o fundo do poco è o fim do caminho no rosto o desgosto è um poco sozinho
    è um estrepe e um pregno è uma ponta e um ponto è um pingo pingando è uma conta è um conto
    E' um peixe è um gesto è uma prata brilhando è a luz da manha è o tijolo chegando
    E'a lenha e o dia è o fim da picada è a garrafa de cana o estilhaco na estrada
    è o projeto da casa è o corpo na cama è o carro emguicado è a lama è a lama
    è um passo è uma ponte è um sapo è uma ra è um resto de mato na luz da manha
    sao as aguas de março fechando o verao è a promessa de vida no teu coraçao
    E' uma cobra è um pao è Joao è Josè è um espinho na mao è um corte no pè
    sao as aguas de março fechando o verao è a promessa de vida no teu coraçao
    è pau e pedra è o fim do caminho è o resto de toco è um poco sozinho
    E' um passo è uma ponte è um sapo è uma ra è um belo horizonte è uma febre tersa
    sao as aguas de março fechando o verao è a promessa de vida no teu coraçao...

    Final del carnaval también...

    Liguilla con programación y todo
    1era ETAPA. SÁBADO 4 DE MARZO.
    C1080 - Araca la Cana - Jokers - A contramano

    2ª ETAPA. DOMINGO 5 DE MARZO
    Serenata Africana - La Margarita - Sociedad Anónima - Contrafarsa

    3ª ETAPA. LUNES 6 DE MARZO
    Yambo Kenya - Nazarenos - Curtidores de Hongos - Los Carlitos

    4ª ETAPA. MARTES 7 DE MARZO
    Sarabanda - Xanadú - El Gran Tuleque - Gurrumines

    5ª ETAPA. MIÉRCOLES 8 DE MARZO
    Carambola - Queso Magro - Jacquets - Agarrate Catalina

    6ª ETAPA. JUEVES 9 DE MARZO
    Momosapiens - Magazine - Colombina Che - La Soñada

    Recuerden que si sigue lloviendo la etapa correspondiente pasa al final y así sucesivamente...
    Se vienen las hojas secas en la calle, para pisar con crujiente placer. Se acercan las tardes vestidas en chales rojos, y narices frías, se acercan los abrazos prolongados y el chocolate caliente. Se empieza a sentir el olor a tierra húmeda y a salitre polar. El mate es bienvenido para ser sostenido con las dos manos, y la grappamiel en las noches de jazz (aunque ustedes ya saben que nunca la dejo de lado en verano).
    Y así como llegó marzo, llegarán abril, mayo y junio y así el tiempo seguirá un ciclo a veces etéreo, a veces tirano.
    Que nadie les quite lo bailado.
    Empiecen portándose mal este finde. (^_^)