28 mayo 2006

Perfil XXI - Moforibale

Ilú mi nomboe
suyeres
llorum wonokan
agada gadó aló
waló won ache von obiní
moforibale
chon chon onaré

(El misterio del Pueblo - Faros - Pepe González - 1996)


Cada vez que escucho ese tema, me acuerdo de Fede, un valenciano de quién alguna vez habrán leído alguna que otra alusión en esta casa, sobre todo cuando vino a visitarme el año pasado, después de haber recorrido Sud América a dedo.

Durante esta visita al paisito quedó absolutamente prendado de esta canción.
- Ese debería ser mi epitafio. Quisiera que en mi tumba pusieran este fragmento.- Me dijo entonces. Hablar de la muerte con él me era difícil.
En aquel momento estaba escribiendo muchos de mis Perfiles, y había hecho uno de él que me hizo jurar que no publicaría mientras él esté aún con vida.

Hace dos noches me persiguió una gata negra hasta la ruta, cuando salía del trabajo. Se frotaba contra mis piernas, me acompañaba, me maullaba y de repente se daba vuelta como si alguien viniera detrás de ambas. Al llegar a la ruta perdió interés en mí y se fue.
La noche estaba húmeda, y la niebla literalmente se deshilachaba al engancharse en las torres de los cables de alta tensión, mis gigantes imaginarios. Sólo un grillo cantaba... luego silencio...
De repente empezaron a tintinear unos gotones en el techo de chapa de la parada. El aire se cargó de olor a tierra mojada, y a electricidad. La lluvia apenas duró dos minutos, pero cuando paró, un coro de ranas se alzó a los dos lados de la ruta.
En esas mismas condiciones, sólo que en una ruta chilena, fue como conocí a Fede.
Sólo coincidimos una hora en Chile, e intercambiamos sendos emails, pero no teléfonos, porque él no tenía casa, ni siquiera en Valencia.
A través de las muchas comunicaciones cibernéticas que siguieron, supe de su vida.
Fede nació con un tipo muy extraño y desconocido de cáncer. Vivió las mil y una quimioterapias, que por suerte, su familia podía costear.
A los 15 años, al fin confesó su homosexualidad a sus padres, que decidieron no dirigirle más la palabra. Desde entonces trabajó en todo lo que pudo hasta que a los 18 años, después de haberse sometido a una última quimio, cargó su mochila con las cosas indispensables y cruzó el océano con el siguiente pensamiento en mente: "Pero vamos, ¿de qué me vale llenarme de químicos si al final no estoy aprovechando los minutos que le gano a la muerte?"
Así me lo confesó en un chat, agregándome que él sabía que morirá tarde o temprano, y probablemente más temprano que otros, y por eso quería poder cargar algo más en su mochila de viaje, que la ropa y sus recuerdos de noches en vela vomitando, y hombres huyéndole por estar lampiño y con los labios violetas, y de sus padres diciendo que su cáncer fue un castigo divino por ser un retorcido homo.
Fede averiguó en sus múltiples experiencias que si había algo que le aliviaba los dolores y malestares de su enfermedad, era la comida mexicana, los chiles, los picantes y unas hierbas que un indígena le dio en la cordillera peruana.
Pero yo no supe todas estas cosas hasta mucho tiempo después de convencerme de que era una de las personas más mentalmente abiertas que he conocido hasta ahora, siempre enérgico, siempre positivo, siempre alerta y con una capacidad increíble de asombro ante la vida misma, desde la más ínfima brisa, hasta la más grandiosa montaña, sin caer en argumentos filosóficos rebuscados, ni artimañas que usaría un intelectualoide.
Alguna vez pasó por sus manos algunos de los libros del Kaminante, y le gustó usar ese término para él mismo. Caminando llegó a conocer cientos de ciudades, pueblos y pueblillos, durante 7 años, con escaso dinero pero muchas maneras de conseguir trueques y arreglos con los locales. Su mejor moneda de cambio era la magia.

Aprendió varios trucos de magia durante sus rehabilitaciones, porque no le permitían hacer malabares en el hospital. Y no hablo de los trucos de palomas, hablo de cosas más elaboradas de las cuales no me quizo explicar ninguna. Y no piensen que andaba por ahí haciendo magia a diestra y siniestra. Sólo practicaba este arte cuando hacía trueques por estadías en casas, un plato de comida, una arrimada al siguiente lugar poblado.

No sacó nunca una sóla foto, porque me dijo que nadie estaría esperándolo para ver ninguna de ellas, que prefería llevarse sus recuerdos consigo. Nunca me dejó sacarle una sóla foto tampoco y me dijo que prefería que me llevara su imagen de una manera menos explícita, porque nadie entendería el momento en que la foto fue sacada de la manera que ambos lo hacíamos, y sólo quedaría uno de los dos para rememorar la imagen. Y quedando sólo uno, ya no tenía sentido tener la foto. Opté por no intentar convencerlo, y decidí respetar su decisión.

Sólo él sabe todo lo que vivió durante su largo viaje. Las fotos que sus ojos tomaron en cada camino, las noches en la ruta, los días con horizontes más grandes que lo que cualquier brazo podría abarcar, las experiencias ajenas que enriquecieron la suya propia, y de las cuales, las mías deben ser una cuenta más en su collar, un parte más de su equipaje.

Me convenció de resucitar a Dharma de entre mis palabras garabateadas con apuro en mi cuaderno, en aquel entonces rojo, el mismo día en que me anunció que volvería a Valencia, porque ya las hierbas y los chiles no eran suficientes, y que pensaba llegar ante sus padres, eliminar el lastre del silencio que pesaba en sus hombros, y luego ir al sur de España, donde alguna vez había sentido cierta pertenencia.

Esta tardecita tocaron el timbre. Un correo certificado. Al abrirlo encuentro una carta firmada por Analí, de Andalucía. Allí me entero que Fede tenía una hermana.

"Con extrema congoja estoy cumpliendo este deseo de Federico, quien me ha pedido que te mande este cuaderno de viaje. Me ha dicho que de todas las personas que ha conocido en el mundo, sólo hay dos con las que ha querido vivir sus últimos momentos de vida. El destino ha querido que sea conmigo y no contigo, pero te ha nombrado hasta el último minuto y me hizo prometer que me acordaría, que te escribiría y que te diría que él siempre caminará contigo.

Ha fallecido el 19 de mayo, en paz, sin sufrimiento. Creo que sabía que la noche se lo llevaría, y por eso en la vigilia me dijo que recordara lo que hablaban de su epitafio. Me ha dicho que tú sabes lo qué el desearía en su epitafio, y yo no lo sé. Agradecería que te comunicaras conmigo pues no hemos puesto nada aún en su lápida.

Mis padres me han pedido que te agradeciera por haberle querido, y ofrecen sus disculpas porque no han podido pedírselas a él.

Lamento mucho el que nos conozcamos en estas circunstancias. Si mi hermano te ha querido tanto, he de quererte también. Por eso espero que podamos encontrarnos pronto. Quizás quieras venir a visitarnos y ver el lugar donde Fede pidió que lo enterraran. Es muy binito y pacífico, y se puede ver la ciudad iluminada a lo lejos, cuando se hace la noche. Siempre dijo que tu amarías ese lugar.

Espero tu respuesta.

Con cariño. Analí."

Fede, aquí está tu epitafio. Que tu camino siga allá donde las luces y las sombras son infinitas.

Mi pueblo
tiene rezos
donde el corazón fuerte
trajo el aché de una mujer
le dio homenaje y fue por
el buen camino
bien por el hombre

21 mayo 2006

Fríos y friolentos

Hace tres días más o menos que mi nariz y mi pies no tienen una temperatura más alta que unos 10 grados. Básicamente, tengo frío. Y eso que el invierno no empieza aún.
En el fondo me gusta, aunque extraño eso de tener estufa a leña y de tirar un colchón para dormir al ladito, sintiendo el crepitar de las brasas, y el olor ahumado del aire.
Esta vez pronosticaron el invierno más frío en más de 10 años. Internamente me siento aliviada de haber pedido las vacaciones para julio, y tener ya mi pasaje a México comprado. Al menos zafaré por un mes del estas bajas temperaturas. Lo único que me pondría triste es que por primera vez nevara en Montevideo y no estar ahí para ver tan histórico momento. Si hay un recuerdo que tengo prendido de la retina es el de la única vez que vi nevar, estando en Suecia. Pero bueno... Supongo que no hay mal que por bien no venga. No me imagino a Montevideo tratando de superar los contratiempos que la nula preparación contra la nieve generaría, en la ciudad, y sobre todo en el campo.

El frío es bueno, cuando se puede combatir de alguna manera. Después de haberte abrigado hasta parecer un regalo con bolsas de burbujitas (de esas que adoro reventar), y caminar como si llevaras un traje espacial, o después de haber puesto todos los acolchados, mantas y demás en tu cama, y colocado una bolsa de agua entre las sábanas, para que se derrita la escarcha de tus deditos de los pies, ya no hay mucho más que hacer.
El problema no es tanto la temperatura, sino lo friolenta que soy. Me la paso todo el invierno de nariz y pies fríos y usando chales, pañuelos y bufandas para que mi garganta no se resienta.
En consecuencia, lo más duro del invierno es levantarse: salir de la cama y vestirse para enfrentar la helada matinal.

Lo más curioso es que viví sin vidrios en la ventana de mi cuarto por al menos 5 años, mientras se llevaba a cabo el reciclaje de la casa de mis padres, y me acostumbré a no usar calefacción fuera de la estufa a leña que fue lo primero en reformarse en aquel entonces. De hecho, necesito que alguna ventana esté abierta, para que circule el aire, aunque esté helado. Las que no están de acuerdo con esta manía son mis plantitas, que se encargaron de dejar bien claro que no las ponga cerca de la ventana abierta.

Y hasta ahora, no he conseguido mejor remedio contra el frío que una ducha bien caliente al principio, y bien fría al final. Santo remedio si te empapaste con la lluvia. El cuerpo agarra calorcito al toque, como por arte de magia.

El otro día Melchor y yo disertamos sobre el calor, pero en otros términos.
- No soy bueno con el calor. -
- ¿De qué hablás? - Le pregunté.
- De eso de ser caluroso. No me sale. Bah, sí me sale, pero no logro mantenerlo por mucho tiempo... Es como si lo largara como volcán en erupción, y después quedo agotado como si hubiese corrido 20 mil kilómetros. -
- Sin embargo te he visto bastante sociable últimamente, y hasta diría que sin dolores ni sufrimientos, y hasta con menos negativismo... - Le tranquilicé.
- Si... Pero sigo pensando que en algún momento el río se va a secar... Hace mucho que vengo siendo un tipo amable. No me sale mantenerlo naturalmente. Sigo siendo un bicho arisco con máscara de gatito tierno nomás. -
- Jajajajajaja! Me parece que andás con demasiado miedo por la vida. Creo que en lugar de preocuparte por que se seque el río, deberías nomás dejarlo fluir. Mientras dure, durará. Ni un segundo más, ni un segundo menos. Relájate y let it be, pequeño saltamontes! -
- Supongo que tenés razón, Dharmilla. Pero no sé. Me conozco... -
- Ahhh, pero creerse que uno no tiene nada más para aprender de sí mismo, eso es lo que te limita. Quién sabe... Capaz que estás cambiando, o reordenando las piezas en tu tablero. Quizás el nuevo Melchor sea un tipo sociable y caluroso. -
- Prefiero "Melchor, el frío" -
- Tu desventaja es que naciste en un país que tiene cuatro estaciones. Es inevitable que el ciclo siga su rumbo. Y sin bien yo te conozco, y sé que a veces ladrás y todo, creo que te hace bien ser humanoide de vez en cuando, y dar abrazos y caricias, y reír seguido, y dejar que tu voz suene a tí y no a un ladrido de ultratumba. Te cae bien el calor en todo caso. Al menos esa es mi opinión. -
- Mirá quién habla! La mujer de la nariz fría!!!

17 mayo 2006

Un primer añito, ¿y la velita?

Ya balbucea sus primeras palabras, y está aprendiendo a caminar!!!

La Casa de Dharma, esta Quinta Pata está creciendo, y hoy hace ya un año de su nacimiento!!

Como regalito, le hicimos este nuevo encabezado con la increíble ayuda desinteresada de German, que se esmeró muchísimo en los detalles, como no podía ser de otra manera. De hecho, está de vacaciones en Uruguay, ahora que su hogar está ahora en el Norte, e incluso así, se tomó el trabajo y la dedicación para ponerle forma y color a esta fijación mía. Encima se bancó todas mis demandas de detalles, exploraciones, inventos y quisquillosos comentarios, que no es poca cosa, considerando lo ladilla que puedo llegar a ser a veces, y sobre todo, considerando la ansiedad que este proyecto me venía provocando.
Al momento de poner la foto en el template, me encontré con que mis anteriores pruebas, de hace algunos meses, no estaban funcionando... Pero justo cayó Damián con el salvavidas, y comprobamos que la preparación universitaria puede ser muy útil a veces. No les puedo explicar cuantas locuras hicimos en el template antes de que al fin apareciera el encabezado, lustroso y fresquito.

Así que muchisisisisisisísimas gracias a ambos!!! ¿No quedó pechocha? Digan la verdad. Yo estoy reventando como un sapo de alegría.

Y antes de esto, cuando recién me apareció el berretín del encabezado, fue Gabriel el que se bancó ideotas y elbaró un bosquejo que usamos como punto de partida para lo que ustedes ven ahora. Así que gracias a Gabriel también!!!

Se acostumbra en estas fechas, según lo que he visto en otros blogs, el hacer un raconto del año.
El otro día volví a leer "Las razones", primer post en mi casita virtual, donde básicamente intentaba explicar los por qués de mi aparición en la bloggósfera.
Descubrí que nada cambió desde entonces. Lo que me motiva a escribir, y a publicar es básicamente lo mismo. Quizás, a lo largo de estos meses, la forma en la que escribo se simplificó un poco, y perdió algunos de sus simbolismos más muletilleros. Pero en esencia, creo que he mantenido una línea muy coherente.

En otras palabras, sigo siendo yo, y mis múltiples facetas, pero nada se ha transformado demasiado.

Lo que sí noto es que ahora todo esto tiene un rumbo, deja huellas firmes y más profundas. Los primeros meses tanteaba un poco las zonas oscuras y de luz para ver en cuál o cuáles me sentía más cómoda. Y elegí mi propia aventura al cabo de un tiempo.

Creo que extraño el ciclo de Perfiles, en los cuales cuidé bastante más el estilo (si se lo puede llamar así) que en el resto de las publicaciones. Quizás vuelva a ellos en el futuro. Pero ahora está el ciclo Liliputienses, para el cual no puse aforo, así que no sé si habrá un tope de ellos o no. Y además, creo que los lectores más asiduos saben el cariño que le tengo a mis sobrinos y a Mandy. Estos tres personajes (aunque son reales) son una fuente continua de cosas hermosas para contar.

Los viernes de cartelera y recomendaciones, y alguna que otra recurrencia como el Sensei, han encontrado un balance y un lugar.

Sigo pensando que no hay gran misterio en cómo escribo. Escribo como pienso o siento las cosas. Antes me esperaba más en buscar sinónimos y darle una pincelada de escritor al asunto. Pero yo no soy escritor. Más bien soy escribidora. Y en esto, considero que es importante ser honesta.
Existen muchos bloggers que leo asiduamente que son de escritores de verdad, y que realmente admiro. También admiro a escribidores más diestros que yo con la palabra, pero sobre todo con las imágenes y sensaciones que logran transmitir.
Yo sólo trato de ser simple en lo que cuento, porque al hablar, la simpleza a veces falta sin aviso, y sería demasiado desperdicio el hacerlo también al escribir.

Como la música o la fotografía, la escritura es quizás una forma explícita y a la vez implícita de decir las cosas. No podría ser sin ella, lo mismo con el resto y sobre todo la música. Tengo agrupadas demasiadas quintas patas gracias a estas tres formas de arte que no son más que alternativas de expresión, como para prescindir adrede de alguna de ellas.

No auguro grandes cambios, ni prometo la luna a los lectores, pero es posible que como yo, detecten de a poco ciertas evoluciones y desarrollos en este sitio, porque eso se da naturalmente. No tengo planes específicos ni revoluciones grandes en mi cabeza. Sí me pareció que refrescar la mirada de los visitantes con el encabezado es un buen paso en este momento. Espero que no les ocasione problemas para abrir la página. Yo no los he tenido hasta ahora, así que supongo que no pasará nada en ese sentido.

A ustedes, querubines, deambulantes, viajantes, internautas, gracias por el apoyo logístico y la buena onda, los aportes y las sugerencias, los mails y ainda mais.

Ustedes ya son parte de esta casa! Solos o acompañados, siempre habrá lugar para uno más Chez Dharma.

Pórtense mal. (^_^)

15 mayo 2006

Terapia contra el bajón

Estaba sentada en uno de los estropeados bancos alrededor de la fuente. Me quedé obervando la escultura de bronce de tres hombres sosteniendo un enorme plato.
Prendí un pucho con un fósforo puteándome por dentro por haber olvidado mi encendedor quién sabe dónde. Una vez apagado, volví a meter el palito quemado en la caja, con la cabeza en sentido contrario a las del resto, costumbre que no puedo evitar y que despierta las maldiciones de quienes hacen uso de la cajita en algún momento.
En realidad estaba conciente de que el cansancio físico y mental me estaba jugando una mala pasada. Esta vez hizo que ciertos aconteceres que en otros momentos no me hubiesen afectado negativamente, me pegaran profundamente. Al no poder deshacerme de la bronca, sentirme impotente y contrariada por las pocas posibilidades de cambiar esa simple realidad, terminé ofuscándome y con la suceptibilidad a flor de piel.
Esas cosas pasan, y son parte del reciclaje de energía que uno hace de vez en cuando, porque no queda más remedio, o porque ya lo dice Drexler y antes que él muchos más: todo se transforma.

Así que en algún momento, la visión de la estatua y los árboles amarillentos y casi desnudos que completaban el paisaje más cercano, se me hicieron cómplices del bajón, por lo que me sentía agradecida al mismo tiempo.

Vi que sobre el pasto a mi izquierda, un grupo de chiquilines, digamos de un promedio de edades entre 15 y 17, jugaban un picado. Uno de ellos, que no se había unido al partido, tenía una guitarra. Estaban a unos 1o metros de mi banco y en cuanto vi el instrumento, el nudo en mi garganta apretó con fuerza. Me recorrió un escalofrío en la espina y miles de voces interiores empezaron a hacer barullo en la azotea.

"Tengo que cantar. Si canto, al menos voy a aliviar un poco la presión."

Me mantuve indecisa durante un par de minutos, tiempo suficiente para terminar el cigarrillo (ahórrense los sermones sobre este vicio). Al final me levanté y caminé hacia el muchacho de la guitarra.

- Disculpame. Estoy de bajón y me preguntaba si me podrías prestar la guitarra para cantar un sólo tema. Te prometo que después te la devuelvo al toque.-
- Me falta la primer cuerda que recién se me rompió, pero dale.-
- Mientras el resto esté afinado, puedo cantar sin esa cuerda.-

El chico, que exhibía un enorme moretón violeta, aún inflamado, en su ojo izquierdo, me extendió la viola. Las manos me temblaban. Tenía demasiadas cosas en la cabeza, demasiada presión, demasiada ansiedad, demasiado cansancio.
Comprobé la afinación de las 5 cuerdas disponibles y empecé a rascarlas. Otro chico se acercó y preguntó si no podría cantar sin darles la espalda, para que pudieran escuchar. Les contesté que con el volúmen en el cual pensaba cantar, estar de espaldas no sería un problema.

Canté y me dejé llevar, y mientras salía el aire vibrando rabioso de mi garganta, sentí cómo la presión bajaba, y la cabeza se descomprimía. Canté con los ojos cerrados y la garganta bien abierta, saqué la furia, y gran parte del bajón, como quien se purga para eliminar lo insano.

Al terminar abrí los ojos, para darme cuenta que todos los chicos se habían sentado sobre el pasto a escuchar. Devolví la guitarra diciendo que no, no cantaría otra canción, que sólo necesitaba esta, y agradecí el gesto.

Al pararme y pasar a un lado de la estatua me sentí más liviana, más tranquila, menos angustiada, y el nudo se había aflojado. Al menos ahorro en psicólogos.

12 mayo 2006

Niebla, viernes, una noche a todo color

Apagón en la ruta. Los únicos semáforos existentes en unos cientos de metros a redonda, por lo tanto, no estaban funcionando.
A las nueve de la noche la niebla se hizo presente, y el asfalto daba esa extraña sensación de estar en cualquier lado, o de no estar en ninguno. Como resultado, no se podía ver más de unos 3 o 4 metros adelante, y esto siendo generosos. Supongo que me vería en ese momento era una silueta, una sombra, difusa, como vista a través de un vidrio empañado.
Por algún momento pensé en la posibilidad de quedarme sola y estancada en ese lugar, en ese momento, en medio del halo blanquecido, en medio de una oscuridad penetrante, en medio de la helada que también hizo acto de presencia.
Por suerte no fue el caso, y mientras caminaba con mi amigo a la parada, me comentó sobre un libro que había leído, en donde una ciudad poseía nieblas perpetuas y traicioneras, casi mágicas, en donde la gente desaparecía, o perdía el rumbo, en donde un hombre ronda condenado a buscar eternamente algo que no sabe si aún existe.
Agradecí no ser parte de una historia ficticia, de un cuento de escritor, al menos en ese momento.
Pero enseguida recordé las sabias palabras del Sensei de la SabiTuRRía Popular: "Todo está escrito en algún lado, todo deja huellas, y en algún lugar yacen las premoniciones."

Me gustaría saber si soy realmente la autora de mi historia, o si soy producto de subsecuentes usurpaciones a escribientes de más o menos talento, o si siquiera le pueda poner la firma, al final, al pie de la hoja, o en la contratapa, a estos pocos años que ya he vivido.

Estos pensamientos me llevaron a pensar en The Truman Show. Creo que ya alguna vez, recién ingresada en la adolescencia (la primera), y sin saber sobre la existencia de esta historia, me pregunté si todos a mi alrededor no serían actores interpretando sus roles para causar cierta reacción específica en mí.
Con el correr de los años, llegué a la conclusión de que el egocentrismo me impulsaba a querer creer que así era. Es casi lo mismo que un adolescente diga "todos están en mi contra", como suele suceder, que el que diga "todos están actuando a mi alrededor".

Sea como sea, ahí estaba en una ruta sumergida en sí misma, o al menos eso me parecía, hasta que finalmente mi amigo usó una linterna pequeña para parar el bondi.

Debe ser el cansancio de estos días. Increíble que un apagón y un banco de niebla de este invierno que se aproxima, desencadene estos pensamientos.

Por suerte ya es viernes. O debería decir, ES VIERNES!!!!!
Y como no quiero que se pierda la costumbre que bien podría ser ya una tradición de esa Quinta Pata (¿no la ven más grandecita? Ojo, no dije agrandada), aquí les dejo algunos consejillos musicales para tener en cuenta.

Que tengan un excelente finde y hagan lo posible por portarse mal. (^_^)


A la Una: Volvió La Vuelta Olímpica de Horacio Di Yorio!
Ya tocó con Rada, con el cuarteto vocal La Otra, acompañó a Gloria Gaynor y se ganó el mote de "Peluche" cuando tuve el inigualable privilegio de tocar con él.
Pero el año pasado, gracias a los apoyos de Agadu y el FONAM, sacó un disquito bajo el sello Perro Andaluz, para hacer lo suyo, que no es poca cosa, considerando el excelente músico del que estamos hablando.
"La Vuelta Olímpica", se la merece. Y ustedes se merecen disfrutar de estas presentaciones donde se acompañará de otros mostros: Cachi Bacchetta en la bata y Gerardo Alonso en el bajo... Así, formato trío. Claro que no podemos descartar algunas yapas, invitados especiales y aplausos extra.
Agéndense estas fechas entonces: 13 y 20 de Mayo en el Centro Cultural del Mercado de los Artesanos en Plaza Cagancha (reserven si quieren al 901 0158), a las 21:30 hs. 50 pesitos de cubierto artístico para experimentar una sucesión de estilos y feelings, de sonidos y orgasmos musicales. Hasta hay descuento para Socio Espectacular!!! Más fácil, imposible!!!


A las Dos: La Filarmónica está de paseo...
"El Tren" es una presentación super recomendable.
El 22 Mayo a las 20hs en el Solís.
Bajo la dirección del Josep Vicent (España) y con la participación del solista Esteban Falconi en el fagot, el repertorio viajará en pentagramas increíbles: Rimsky-Korsakov, Rossini, Honegger, Prokoviev.
Me gusta, em gusta... ¿Habrá un alma generosa que me consiga las entradas en red UTS? Yo se las pago después... Sucede que en el día no llego ni cerca de un local de UTS... Snif!

y a las....

Tres! Tengo un conflicto de intereses muy obvio.
Tabú Trío se empezará a presentar a partir del próximo viernes 12 de mayo y todos los demás viernes, a las 22 hs, en el Pub Amarcord (Julio Herrera y Obes 1231. Tel.: 901 93 81).
Son amigos y excelentes músicos de jazz. Juan Prada se saborea los teclados, con un swing que sólo un cubano puede tener. Diego Banega sigue teniendo ese impresionante sonido a Pastorius en su bajito fretless, aunque ya con un sonido muy personal también. Y mejor no les explico la fijación de Martín Cruz en la batería por llegar por lo menos a pisarle los talones a Denis Chambers (y está ahí cerquita nomás).
Encima la entrada es libre.

Voy a tener que probar hacer maratón de viernes... Primero Amarcord, luego la Taberna del Sol.

La vida no podía ser tan simple. Tenía que complicarse para tener más gracia.

Y pa que se babeen y se queden con ganas para la próxima, nada mejor que una buena dosis del Popo en imágenes. Recuerden que mis clicks con digitales dejan mucho que desear pero ta, no tengo excusa.

La banda en azul con invitada especial y todo.






Un flautista que se la juega.

El Popo esquinado, porque me gustó.

Las teclas de esa noche: Ignacio Labrada y Carmen Pi (no la dejó cantar ni una nota... mal ahí)

Aproveché que la iluminadora abusó de la luz roja como loca, y elegí este click de la percuta. Debe ser la única foto que realmente pensé. Pa que vean que lo planeado no tiene por qué ser lo mejor. Hay otras fotos que me gustan más.

Un premio para el que me de nombres de los integrantes de esta bata murguista. No es tan difícil... Para el que le gusta la murga, está en la mano...

Esta foto me fascina. Le pegué a un momento de inspiración de la iluminadora. Una banda en Tecnicolor.

Espero que les hayan gustado. Tengo más, pero iba a volverse muy tedioso sino. La próxima, saquen las fotos ustedes mismos, aunque sea en el recuerdo de la retina, y de los oídos.

09 mayo 2006

Liliputienses V - Urdiendo planes

En el cumple de mi hermana, Gabriel, Lorenzo, Karina, Felix y Mandy jugaban a un juego de skates, de esos de consola, en el dormitorio de Gabriel. En realidad jugaban poco, y charlaban mucho. Como no puedo evitar chusmear sus conversaciones me quedé oculta detrás de la puerta.
- Yo quiero hacerlo igual! - Le decía Gabriel a Felix, que ponía cara de poco convencimiento.
- Pero no es tu mamá. - Argumentó el último.
Mandy se incorporó a la conversación.
- Dejalo Gabriel, que diga lo que quiera. Si al final es como decía mi maestro el otro día... No importa que sea la mamá o no. Importa cuánto la querés. Y si querés hacerlo, entonces yo también quiero! -
Gabriel le clavó la mirada a Felix en actitud triunfante.
Lorenzo salió de un supuesto ensoñamiento, o al menos eso me había parecido, para agregar.
- No teno plata... No sé hacer regalo. - (Así, con esas letras faltantes)
Mandy lo abrazó cariñosamente y Karina adhirió enseguida al abrazo. (Es que Lorenzo siempre te da ganas de estrujarlo todo).
- No, Lore! - Exclamó Gabriel golpeando su frente con una mano. - No vamos a comprarle nada. A ella no le gustan los regalos comprados. Le tenemos que hacer algo!-
-¿Y qué le van a hacer ustedes? - preguntó Felix un tanto escéptico.
- Ella juega como nosotros, nos abraza fuerte, le gustan esas cosas que a los grandes no les gustan y a nosotros sí... Es fácil. Además tenemos una semana hasta el día de la madre... - Fue la respuesta de Gabriel.
- Y además ella juega con mi amigo invisible y todo. - Agregó Mandy.
- Dale vos otra vez con tu amiguito ese! - Se carcajeó Gabriel.
Lorenzo se escapó por fin del abrazo de las dos niñas para aportar su idea.
- Yo quiero cantar. -
- Algo más... Cantarle no basta! Ya se nos va a ocurrir algo. - Dijo Gabriel mientras Mandy esbozó una de sus sonrisas de oreja a oreja.

Se sumieron en un silencio meditativo de unos segundos en los cuales Felix volvió a prestarle atención al skate.
Los ojos de Mandy se llenaron de repente de lágrimas.
- ¿Qué te pasa? - Le preguntó Karina.
- Nada. Me emociona. Le vamos a hacer una regalo a Dharmita. -

La de las lágrimas terminé siendo yo.

07 mayo 2006

"Como un amor imposible:
no es tuyo, no es de nadie, pero es de todos.
Así es la música."
(Gracias Popo...)

06 mayo 2006

Enhebrando viernes

Ventanita MSN:
La Babosa dice:
¿Y? ¿Cómo haces para seguir de pie después de tanta joda?
Dharmita dice:
Muy fácil!
La Babosa dice:
¿Qué? Dale, compartí los secretos!!!
Dharmita dice:
Con MAS JODA!!!!

Es que en esta semana...
... empecé con un 1ro de Mayo E S P E C T A C U L A R! Feliz día! (Más vale tarde que nunca...)
... seguí con un martes que estaba más dormida que despierta, pero con esa sensación de regocijo por haber pasado bien el día anterior.
... continué con una salida a La Commedia el miércoles, día en el cual, como por arte de magia, no sólo terminé todas las duties del laburo, sino que estuve pelotudeando al mismo tiempo (sip, se pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo) , y me alcanzó para todo.
... el jueves por fin conseguí la entrada para el Popo el sábado en el Solís, y como todas las personas cuestionadas al respecto arrugaron, voy sola y listo! Dommage pour eux!
... hoy es VIERNES (en realidad madrugada del sábado ya, pero es cuestión de latitudes nomás). ¿Adivinen de dónde acabo de llegar?
... y tengo un sábado a cartón lleno.
... y recibí un paquete con CDs de Brasil.
... además La Quinta Pata está creciendo.
... y algún momento de bajón me permitió darme cuenta de lo linda que está siendo mi vida en realidad, tan llena de espectativas.
... por lo tanto estoy desbordando energía por todos mis poros.

Así que pensaba hacer un post de recomendaciones como es debido, pero se me atravesaban otras ideas en la cabeza, y se me mezclaban, se entretejían, y al final no lo pude terminar antes de irme por ahí de juerga, así que aprovecho el insomnio para hacerlo.
La noche tiene esas cosas. Quizás es verdad que las musas vienen en estos momentos. Quizás es sólo que vengo tan embalada después de esta nueva soirée musical, que no sé cómo bajar las revoluciones...
Sea como sea, bienvenidos a la Quinta Pata en otro fin de semana!!!

¿Se acuerdan de la experiencia del festival de jazz en La Pedrera, con los brasucas que tocan como los dioses?
Venía recordando otra de las tantas conversaciones que tuve la suerte de compartir con Walmir, Eddy, Nico. Hablábamos de por qué hay tantos músicos tocando canciones y estilos que escapan a la tradición de sus raíces, de sus orígenes, sobre todo en América Latina.
Walmir tiene una big band que se dedica a la música brasileña tradicional: La Banda Mantiqueira. Tal fue su éxito que su banda ya ha tocado en Estados Unidos y Canadá, en varios países de América Latina. Según él, esto se debe al hecho de que hacen temas que sienten profundamente, música que mamaron de chicos, tonadas y ritmos con los que crecieron.
Internamente llegué a la conclusión de que probablemente tenga razón. Al fin de cuentas, todo es cuestión de voluntad y ganas. La excusa del paisito y sus limitaciones es algo demasiado trillado como para seguir dándole cabida.

Una semana después de esta conversación, me enteré de la existencia de festival Ollinkan de música, donde la música tradicional de cada país es exacerbada, festejada, agasajada. Se desarrolla en México y reúne intérpretes de Colombia, Venezuela, Congo, Holanda, Honduras, Corea, China, Líbano, Senegal, Japón, Kenya y Belice, entre otros. Me atrevo a adivinar la increíble experiencia que debe ser el estar ahí. Empezó el 28 de abril y seguirá hasta el 21 de mayo en DF. Yo que ustedes, si estuviese por ahí, me daba una vuelta...

Al recorrer la página de este festival, un pensamiento me llevó a otro. Cuento en mi musicoteca con varias compilaciones de música tradicional y étnica bajo el sello Putamayo World Music. En esta colección encontré verdaderas joyas musicales, no siempre de las más conocidas, o las más publicitadas, pero con ese feeling particular que se siente al percibir lo auténtico y particular de cada interpretación.
Mientras buscaba la página web de Putamayo, varias ideas revoloteaban en mi mente. No es tan cierto que no se haga música tradicional. Lo difícil es comercializarla adecuadamente. Descurbí que además de Ollinkan, hay decenas de festivales de música étnica y tradicional por ahí boyando, como pueden ver en esta página.

Incluso encontré esta radio que ostenta un repertorio musical muy interesante. Les recomiendo que sintonicen Last FM alguna vez si les interesa el tema.

Pero el clímax de mis rodeos mentales llegó con el descubrimiento (que fue en realidad un re descubrimiento) de Shalil Shankar, un tipo que no les suena quizás de primera, pero que ya ha tocado su cítara en varios países alrededor del mundo. Basta con que lo googleen para que se den cuenta de la trayectoria de este músico. Quizás hasta puedan escuchar algo de él en alguno de los enlaces que rondan el ciberespacio.

He aquí las recomendaciones de viernes, con ciertas horas de retraso, pero sin perder el hilo, hasta que se termine la madeja.


Ustedes, querubines, disfruten del fin de semana! Yo haré mi parte desde aquí.

Pórtense mal. (^_^)

02 mayo 2006

Vamos a jugar...

Se trata de que cada uno de ustedes elija su propia aventura y continúe brevemente esta situación en los comentarios. Vale ser creativo, pero no simplista o grosero (sobre todo lo segundo). La idea es divertirse un poco. Es eso o los sigo atomizando con el jazz... Elijan su propia aventura pues... Ya me mata la intriga...

Domingo cualquiera. Suena el teléfono.


M: ¿Hola?
- Disculpe, señorita.
M: Si?
- Esteee.... ¿aunque sea domingo hay servicio?
M: Depende de qué tipo de servicio busca usted.
- Mire... lo que pasa es que tengo una necesidá...
M: Escucho…
- Voy yo seguido a caminar por ahí, a ver gente, ¿sabe?
M: Aja…
- Y me gusta ver a los perros jugar y todo eso... y necesito contarle esas cosas alguien aunque sea sin hablar… sólo señalar con el dedo…
M: Humm…
- …Y poner una mano en su hombro y no sé si usted pudiera ayudarme...
M: Bueno… no sé…
- Aunque fuera por horas, algunos diitas.
M: El tipo de servicio que ofrecemos por aquí es muy básico y sin garantía.
- Hum... a ver, diga el más sencillo y terminamos con el servicio completo.
M: Pues nosotros ofrecemos mañanas, tardes, siestas, atardeceres y noches pero todo depende de lo que sea capaz de ofrecer a cambio. El contenido de dichos momentos lo propone usted.
- Ah... esteee, mire, yo no puedo ofrecer mucho, es que paso por momentos difíciles, y la situación de la sociedad, ya sabe usted. Pero tengo sonrisas sencillas, muchas, y algunos momentos de estímulo intelectual, sé que me quedan por ahí, y buena comida, aunque no mucho.
M: Entonces tenemos que ver si puede entrar dentro del paquete promocional. Déjeme ver con la jefa a ver qué presupuesto le daríamos.
- Bien. ¿Saco pluma o me va a mandar una copia?
M: Veamos si le podemos mandar un presupuesto por mail…
- Ok....
M: ¿Tiene correo electrónico?
- Si, ¿se lo doy? Es xxxxxx@xxxxxxx.com.
M: Ok. En el correr de 3 días hábiles le mandaremos un presupuesto y un contrato.
- Ahh...
M: ¿Está de acuerdo?
- Es que.. quería llevarme algo ya....
M: Aquí no se dan muestras gratis…
- ¿Ni una?
M: Si quiere muestras gratis vaya a un shopping…
- ¿Chiquita, chiquitita?
M: No, señor.
- Pero no quiero una muestra gratis… Pagaré. Vamos hermosura, preciosa…un esfuercito...
M: ¿Hermosura? ¿Preciosa? Hummmm… Me parece que usted quiere comunicarse con la casa de al lado. Número equivocado, señor.
Pi pi…
Pi pi…
Pi pi…

- Hola?!!
Pi pi…
- Hoooolaaaa!!! ¿Me escucha?
Pi pi…


Enjoy... (^_^)
PD. Vuelve Juana Molina a la Sala Zitarrosa, el 18 de Mayo a las 21hs. Las anticipadas salen 100 pé.