21 mayo 2007

InVIERnáculo con aires regios

¿Por qué? ¿Por qué no?

A poco más de un mes en Monterrey, ya es hora de que sepan un poco de la movida de estas tierras...

...Todos los lunes se puede ir a La Tumba a escuchar un poco de blues en vivo, si tus oídos son a prueba de decibeles, es una buena apuesta.

...Todos los martes toca Zafra en La Martina. Una banda presentable de latin jazz o digamos que jazz con toques especiales. Snif... no hay jam al final, pero dado que la movida jazzística viene tan free jazz y fusion alternativa y personal, es un buen lugar para escuchar "una que sepamos todos". Para los que vayan, presten especial atención al bajo y las teclas... cuando el fiscorno deja de sonar...

...El miércoles 30 de Mayo les recomiendo que vayan a la Casa de la Cultura de Monterrey, a la sala Alfonso Reyes si quieren disfrutar de Juan Castañón, un guitarrista muy interesante que conocí indirectamente por aquí. Prolijo y sensible a pesar de que el material que encontrarán en su My Space no tiene mucho que ver.

...Por el lado popero Gwen Stefani presentará su álbum Sweet Escape en México, el 13 de Juli en la Arena de Monterrey (MTY), y el 15 de Julio en el Palacio de los Deportes (DF).

Pero en Montevideo, siempre hay algo para ver, escuchar o disfrutar, y a pesar deos 8148 kms de distancia, aquí van las recomendaciones.

...Cinemateca está en pleno desarrollo de su ciclo llamado El cine que Montevideo no ve. Demuestren lo contrario, che! Hay títulos que son una joyita cinematográfica imperdible!

...Los días 18, 19, 25 y 26 de Mayo, a partir de las 22:30 hs, se presentó y presentará Samantha Navarro y La Dulce en Espacio Guambia. La entradita, entre 100 y 120 pé

...El jueves 24 de Mayo, hay para elegir:
- 5ta Entrega de los Premios Graffiti en el Cine Plaza, a las 21hs. Se presentarán Martín Buscaglia, Los Terapeutas, Motosierra, Guatusi y Orange. 115 pé la entradita.
- Pero tamién y como viene sucediendo todos los jueves, está KungFu y su jam session en la Taberna del Sol. Muy buenos músicos haciendo jazz, y ay! lo que daría yo por ir a una jam en este momento! 30 pé nomás.
- Y si no querés jam, pero te gusta el jazz y la bossa nova, mientras degustás algo rico como último sacrificio de fin de mes, entonces María Bentancur es la mejor apuesta de la noche. Acompañada por Alvaro Genta (alias El Cubano, uno de los tantos con ese alias) en la guitarra. En Don Trigo del Parque Rodó, a partir de las 22:30hs.

...El miércoles 30 de Mayo a las 21hs se presenta el guitarrista Yamandú Costa con su Acoustic Trio (Made in Brasil) Vale la pena ir al Solís, y gastar en una entradita. Estará acompañado de Nicols Krassic en el violín y Gutto Wiertti en el contrabajo. Puras cuerdas...

...Julieta Venegas presentará Limón y Sal en el Cine Plaza el 12 de Junio.

...¿Querías Jazz a la Uruguaya? Tomá! El 13 de Junio, a las 21hs en el Solís. Nada más y nada menos que Hugo Fattoruso (piano), Popo Romano (contrabajo, y sin él... mal chiste, ya sé... es culpa de esta mala influencia mexicana) y Martín Ibarburu (bata). La entradita va entre los 80 y los 200 morlacos y está en Red UTS. Bastante accesible considerando lo que promete el espectáculo.

...Cambiando de rubro, y porque los que frecuentan esta casa saben ya que tengo cierta debilidad por estas cosas, los días 16, 23 y 30 de junio, a partir de las 15hs, Bosquimanos Koryak presentan El Librero, en el Solís. Estén atentos a la venta de entradas...

...Last but not least... parece que Putamayo Records está buscando música uruguaya para incluir en un futuro disco. Vaya, vaya!


Próximamente les tendré noticias... para que no extrañen tanto mi estupidez diaria o para que la conozcan de frente y mano. Por ahora los dejo con la intriga, que es una forma de vengarme de aquellos cuyas cuñas misteriosas hay dejado marcas en mi constante e incontrolable curiosidad.
Non quejarum, largum vivirum...

Pórtense mal.


13 mayo 2007

Acá toy!

No, no es que quiera ser una ingrata y privarlos de mis relatos sobre el fantabuloso viajecito atravesando 8148km, entre aviones, aeropuertos, calor, gripe pantagruélica y tutú.
Sucede que venía escribiendo todo despacito en un documento e Word, que en un click borré, y ya me ganó el berrinche y no escribí nada más.

Pero no, no desaparecí. Estoy vivita y coleando, aunque el calor y los mosquitos no me quieran dejar en paz.

Pero basta de quejas y excusas! Intentaré hacerles un resumen del relato que se perdió.

Llegué bien al DF, aunque no puedo decir que sana y salva, por lo de sana, digo, porque la gripe con la que aterricé fue monumental. Unos 4 días antes de viajar me mandé una noche de joda bastante larga, y estaba lloviendo finito. La cosa es que la gripe aprovechó y se instaló.
Los remedios que me tomé antes de subir al avión dejaron de surtir efecto cuando el aire acondicionado de esos aparatos voladores entraron a funcionar. Ni el Perifar Flex, que normalmente me tumba como a un elefante y me permite dormir en estos viajes, pudo hacer nada por mí.

Por suerte siempre me tocó pasillo y al no poder dormir, pude recorrerlo de un lado a otro como león enjaulado.

De las escalas mejor no hablar demasiado. Digamos que terminé de convencerme, después de que me hicieron pasar por 80 mil registros de bromatología, migraciones, aduana, y ainda mais, que te hacen American Airlines (que me hizo poner la pasta de dientes en un ziplog), y el aeropuerto de Miami (donde casi pierdo la conexión al DF), no me quedan más ganas de volver a pisar los Estados Unidos.
Me acuerdo que algunos años atrás, cada país se sentía orgulloso de recibir visitantes. Ahora te echan flee como si fueras una cucaracha.

Pero bueno, sí llegué al DF, en las primeras horas de la mañana, casi sorda, no sólo por los aviones, sino por la gripe, y con la nariz y los labios paspados que al otro día se me pelaron como si fuese serpiente.
Me tomé todas las pichicatas y tés posibles, comí fruta y tomé jugos a lo bobo. Por suerte el DF abunda en "frutas positivas" que te venden en carritos a semblanza de los carritos de hamburguesa y choripán de Montevideo.

Moraleja: Si pueden evitarlo, no viajen enfermos en avión.

Lamentablemente, la botella de grappamiel se rompió adentro de la valija, y venía apestando a borracho con mi equipaje hasta que por fin llegué a la casa de Sylvia, y pude abrirla y ver el desastre interior. Marchó ropa a la máquina y tuve que limpiar una carpeta de CDs sobrecito por sobrecito. Por suerte el vino sobrevivió el viaje, lo cual era muy importante, porque tenía destinataria.

Tres días en el DF, entre pichicata, chicharrón de queso (un milagro culinario de estos lares), merados, flores de calabaza, smog y altura fueron suficientes para emprender viaje hacia el norte.

El camino hasta Aguascalientes (a mitad camino entre el DF y Monterrey) fue tortuoso al principio. El embotellamiento hizo que avanzáramos en auto a razón de 11 km/h. Pero finalmente se tranquilizó el tráfico y pudimos pasar por Querétaro, y llegar en la noche a Aguascalientes.
Allí Vero y el Gallo nos recibieron muy amablemente, y marchamos a la feria de San Marcos que se venía llevando a cabo hacía 3 semanas. Se trata de una especie de feria entre rural del Prado y festival que se organiza todos los años por el mismo mes. La única diferencia vendría a ser la cantidad de gente en pedo. Allí se mezclan todos los estilos y clases sociales. Muchos llegan desde lejos para tener oportunidad de sumarse a la fiesta, y para mí tuvo un efecto sobredosis increíble. Me aleccionaron sobre las distintas faunas mexicanas. Y qué fauna! Pero en la diversidad está la riqueza dicen...

Al la mañana siguiente, mi primer incursión en los desayunos típicamente mexicanos fue el comer una "torta ahogada", que es una especie de refuerzo relleno de carne deshebrada, que nada (del verbo) en salsa de tomate, que te mezclan a gusto con salsa picante. Decidí ser prudente con eso del picante, pero los demás pidieron su dosis de chile y terminaron llorando del enchilamiento (al menos dos de tres).
Habían unos 32 gradetes, pero se cernía la amenaza de que cuanto más al norte viajara, más calor iba a tener. Así que le seguí dando al agua y el jugo de frutas natural.

Arrancamos en al tarde para Monterrey. Como siempre, soy copiloto así que me tocó otra vez abrir el mapa de rutas.
No debería contar que terminamos recorriendo unos 200 km de ruta sin ninguna señalización útil más que las de "El Gobierno del cambio trabaja para usted" en los tramos que habían sido arreglados durante el pasado gobierno de Fox. Al caer la noche, y con una luna grandiosa, parecía más bien ser una de esas rutas donde uno espera encontrarse con ovnis, o personas similares a extraterrestres por lo menos.
Pero contrario a lo que están pensando, esa ruta era la correcta, y nos dirigía a Saltillo. Desde esa ciudad, nos quedaba una hora y media nada más hasta Monterrey.


Instalarse en un nuevo lugar tiene mucho de aventura y a la vez es un desafío que vuelve a poner a prueba una y otra vez tu identidad.
Por mi viaje anterior ya había conocido algo de la ciudad así como de su sociedad e idiosincracia. Pero un viajecito relámpago de unos días no puede darte una referencia completa para cuando pensás quedarte más tiempo.
Me topé (me toparon debería decir) con un argentino que con toda la buena onda, y basándose en su experiencia personal que se ve que fue muy difícil, empezó a aconsejarme con advertencias sobre lo que debería hacer primero, y también pensando en mi probable nostalgia del paisito, se encargó de juntar todos los contactos de uruguayos que andan por la vuelta, los restaurantes donde comer los buenos cortes de asado, las tiendas donde conseguir quesos ureuguayos, yerba y dulce de leche.
Decidí no decirle que más que extrañar a mis sobrinos, no se me ha dado eso de la nostalgia... y que por suerte, al ser la yerba fácil de conseguir, no creo que sufra demasiado síndrome de abstinencia.

En la primer semana ya conseguí mi tarjeta de celular y logré acomodar mis cosas más o menos, me hice de algunos contactos musicales, y por suerte, una lluvia deliciosa suavizó las temperaturas. Ni miras de la gripe!
También conseguí condimentos para cocinar y semillas para plantar y me puse a hacer manualidades hogareñas, con un objetivo básico: disminuir la canitidad de amarillos de la casa. Es que toda la casa revienta de amarillos (paredes, piso, sofás, pintura de puertas y muebles) y francamente rompe los ojos. Así que voy aplicando mis conocimientos sacados de People and Arts (jejeje) para ponerle toques de otros colores que aplaquen ese amarillo, empezando por el baño.

El siguiente proyecto es el jardincito del frente, territorio de un pájaro carpintero medio histérico, pero simpático, y frecuentemente visitado por unas urracas que se comen la comida de la perra con genuina desfachatez.

En mi segunda semana, me ofrecieron un proyecto que no estaba en mis planes originales, pero como tiene mucho que ver con el jazz, decidí darle una oportunidad. Este proyecto y mi adicción por la serie Heroes, han decididamente terminado de llenar mi agenda en estos últimos días.

Uff! Ya me siento humana de nuevo!

He probado comidas inernacionales, por decirlo de alguna manera, y ya de a poco le voy entrando a los chiles, y conociendo los modismos mexicanos (o debería decir regiomontanos, porque cada región es una república) como para entender y hacerme entender mejor.

Como verán, no he perdido el tiempo. ¿Ustedes que han hecho?

Pórtense mal.