23 julio 2008

A los amables firmantes



Cuanti más expresiones artísticas pueda desarrollar una ciudad, más crecimiento en calidad humana se obtiene. El desarrollo de la sensibilidad artística, que no tiene nada que ver con la inteligencia, es un arma educativa en algunos lugares mucho más efectiva que las escuelas. ¿Por qué? Porque si bien no enseñan a leer y escribir, sí le muestran a uno que las diversos puntos de vista, diferentes opiniones y formas de contar las cosas, y muestran cómo es posible recibir con igual atención cualquier tipo de opinión ajena aunque esté en desacuerdo con uno. Desarrolla un espíritu de evaluación y crítica, y, en forma extendida, genera sed de cultura, de emociones que sólo pueden hacerse presentes frente a un hecho artístico.
Los teatros han sido fuente de conocimiento desde sus comienzos. No se trata a veces de mero entretenimiento fatuo, sino, como dije al principio, de un arma, y a la vez una caricia al pensamiento.



CAMPAÑA POR LA RECUPERACION DEL TEATRO ESCAYOLA

TEATRO ESCAYOLA
1891-2008
Tacuarembó, Uruguay

La Comisión para la Recuperación del Teatro Escayola, creada en la ciudad de Tacuarembó, está integrada por vecinos interesados en la cultura en todas sus manifestaciones.

Sintetizando un aspiración de la comunidad, esta comisión empezó a funcionar el 14 de marzo del 2008.

Ha mantenido conversaciones con autoridades departamentales y acionales, recibiendo, además, apoyo de personalidades de la cultura.

La recuperación del Teatro Escayola, supone la adquisición del inmueble, que es propiedad privada; su restauración y su puesta en funcionamiento.

Si un teatro puede ser considerado el "espacio físico de la cultura", con más razón este, que compendia valores históricos, edilicios y culturales, cuna de leyendas urbanos de nuestra ciudad.

Pocas iniciativas como esta cuenta con el apoyo de la población, que siente el teatro Escayola como propio.

Por este motivo solicitamos la manifestación de su apoyo agregando su nombre a nuestra carta de Firmas, enviándonos un mail a este mismo sitio.

Desde ya muchas gracias.

Comisión para la Recuperación del Teatro Escayola
Tacuarembó, Uruguay

Envía un e-mail con tu nombre y lugar de residencia a:
teatroescayola@gmail.com ó visita el sitio web: www.escayolateatro.blogspot.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Holis D...

Comenario al copete que e escribiste: No se si arte por si solo nos permita ser más tolerantes. Yo creo que para generar una sensibilidad artística es necesario saber leer y escribir y ser algo dado en la culura general. Creo que lo que vos disfrutas otros que yo conozco, no solo no lo hacen sino que lo catalogan de "mierda" o algo parecido. Este tipo de brecha no se quiebra con arte, sino con educación, y no de la tradicional, sino una educación de la tolerancia y la apertura...
Pero para que se de esto, casi que debería caer la culura del "Hinchismo" y los Fanatismos que tanto promulgan las personas más escuchadas en todo el país: los Periodistas Deportivos...

Un GRAN BESO

NiGli

Dharma dijo...

Qué buen comentario Nigli!
Sabés que ahora me doy cuenta que capaz que se interpretó lo que dije, en el sentido de desmerecer la educación formal. Nada más alejado de eso.
Creo que la educación formal es imprescindible, pero igual de imprescindible el arte en cualquiera de sus formas para un desarrollo íntegro del ser humano como ser social. Por eso digo que "no tiene nada que ver", aunque quizás en esa expresión estuvo el mal entendido. Leer y escribir es primordial, pero la educación para la tolerancia y la apertura no es exclusiva de las casas de educación formal.
El arte también tiene parte en una educación en ese sentido, en tanto que manifestación del ser social. De hecho, desde los primeros tiempos, las primeras formas de arte se originaron en la conciencia del ser humano como ser social. Ahí tenés las pinturas rupestres, la música, desde la más primitiva hasta la de nuestros días.
La intolerancia y la cerrazón son consecuencia, no del desarrollo del ser humano social, sino del desarrollo del mismo como ser individual. La moral, o mejor dicho, la moralidad, tuvo su origen en otras fuentes, y exacerbaron al hombre como ser individual temeroso de un Dios, y temeroso de los otros (o al menos el temor a Dios fue una de las soluciones que se encontraron para combatir esa individualidad). Todo lo contrario a lo que las artes impulsaron en primer término.
Aprender a ser tolerante, a tener apertura de conciencia y sentido del deber social, no es sólo gracia y obra de la educación de nuestros padres, o de las escuelas, como tampoco se restringe a las artes. Recuperar el sentido del hombre como ser social implica abandonar ciertos egoísmos, y tener un una suerte de desapego por la opinión propia.
Las artes y los lugares en donde estas encuentran su desarrollo aportan una herramienta más en donde la pluralidad puede tener cabida. Es estos lugares, así como en las escuelas y bajo el techo del hogar, es donde pueden germinar esas semillas. Ninguna de estas fuentes debe desmerecerse y sin duda, esa no fue la intención.

Lo que escribí en el post fue un breve resumen del proceso mental que inicié en cuanto leí el llamado de apoyo al teatro. Me parece que un lugar con tanta historia y que aporta tanta riqueza en una ciudad del interior (que sabés perfectamente que la educación formal tan centralizada tiene bastante olvidada excepto para las salidas de campo a estudiar muerciélagos) merece ser apoyado, y todavía, a pesar del tiempo transcurrido, tiene mucho más que dar.

Qué lindo que hayas pasado por acá.
Gracias por la charla.
Un abrazote.